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sábado, 19 de octubre de 2013

Astrobiología

La astrobiología es una disciplina científica que se ocupa de estudiar el origen y existencia de vida en el conjunto del Universo, también en la Tierra. Dentro de la astrobiología, la exobiología se ocupa específicamente de estudiar las posibilidades de vida extraterrestre.

En esta disciplina se aúnan, como no puede ser de otro modo, la astrofísica, la biología o la geología, y se auxilia de la matemática, la estadística o la informática, para tratar de llegar a conclusiones fehacientes. A día de hoy, no se ha hallado evidencia que muestre la existencia de vida fuera de la Tierra, aunque numerosos lugares candidatos, dentro y fuera del sistema solar, esperan que seamos capaces de profundizar en su conocimiento. Es esta, pues, una rama científica con amplias perspectivas de poderse desarrollar, siempre desde el máximo rigor, y que cuenta con cierta popularidad (aunque no se la cite por su nombre), principalmente en lo que se refiere al planeta Marte, su exploración y las noticias que genera.

Es una ciencia con un alto componente de trascendencia. Busca respuesta a grandes preguntas: ¿qué es la vida?, ¿cómo surgió la vida en la Tierra?,¿cómo puede evolucionar la vida en la Tierra?, ¿cómo puede evolucionar la vida?, ¿hay vida extraterrestre? Grandes preguntas, y la respuesta puede ser microscópica en algún caso. Las esperanzas se centran especialmente en algún organismo unicelular, bacterias, etc., sin dejar de creer que puede haber algo más. Científicos como Carl Sagan ya imaginaron sorprendentes habitantes en Júpiter o en otros planetas, y la vista se dirige a lugares donde se cree puede haber agua líquida, Marte, Europa, Encélado, o importantes atmósferas y "ecosistemas" equivalentes, como Titán.

La astrobiología trata de avanzar, y puede que algún día logre que la ciencia-ficción sea realidad. Puede haber algo de miedo, el miedo a lo desconocido, a lo que se puede encontrar; pero es inevitable querer saber algo más y, acaso, saber que hay vida fuera de la Tierra, más allá de que cierta lógica y la probabilidad digan que tiene que haberla...

Un saludo de sábado tarde.

jueves, 29 de marzo de 2012

El límite K-T

Las extinciones masivas de especies han sido relativamente frecuentes a lo largo de la historia de la Tierra. Bien sea por causas propias de nuestro planeta, bien por causas externas, cada cierto número de miles o millones de años la vida en la Tierra se pone a prueba de forma global. Después, nos quedan huellas, testimonios, de tales acontecimientos. 

Aunque no la mayor, de todas las extinciones la más conocida es la de los dinosaurios, entre los períodos Cretácico y Terciario. La teoría avalada que explica el final de los grandes saurios es el choque de un gran meteorito en lo que hoy es, aproximadamente, la península del Yucatán. La huella de aquel impacto es un estrato conocido como límite K-T (siglas que vienen de Cretácico y Terciario en alemán). Por debajo de él se encuentran restos fósiles de dinosaurios. Por encima, ninguno. Además, la presencia de iridio es abundante en él, y el iridio es un elemento escaso en la Tierra, pero frecuente en los meteoritos. ¿Es la prueba fehaciente de la hipótesis del gran impacto?

El límite K-T se encuentra por toda la Tierra. Los estudios más recientes revelan una sorpresa a mayores. Y es que las mediciones muestran, a partir del hallazgo del límite K-T, que la extinción se produjo no hace 65 millones de años, como se creía, sino más bien hace unos 66 millones. Millón de años arriba o abajo puede no ser demasiado para el universo, pero la ciencia trata de ser lo más exacta posible. Y hay más sorpresas: la extinción masiva no fue tan masiva. Sabido es que incipientes mamíferos lograron abrirse camino, así como otras criaturas; y, según descubrimientos recientes, alguna especie de dinosaurio pudo sobrevivir hasta 700.000 años después del cataclismo, lo cual llevaría a replantearse, al menos en parte, las teorías. Pero por ahora el límite K-T permanece como marca indeleble de un desafío total para la vida, al que no todos lograron adaptarse.

Saludos de medianoche.

lunes, 16 de enero de 2012

Evolución de la vida

Hace unos cuantos años ya (cómo pasa el tiempo), vi un documental en el que se planteaban posibles evoluciones para la vida en la Tierra. Normalmente, dedicados al fragor del día a día y a los asuntos "humanos", no alcanzamos a ver que la evolución sigue su camino, y que todas las especies, sin excepción, lo transitan. En el documental del que hablo se empleaba una buena dosis de imaginación, y aquí también puede hacerse ese ejercicio. ¿Qué animales y plantas poblarán nuestro mundo dentro de quinientos, mil, diez mil, cien mil o un millón de años? Realmente no hay límites para la imaginación, en combinación con los más sólidos fundamentos de la zoología, la botánica y la biología, entre otras ciencias.

La evolución que puedan tener las especies, tanto animales como vegetales, está en franca relación con el clima de cada momento geológico. Resulta evidente que las condiciones climáticas de cada lugar generan especies distintas, adaptadas, y cabe pensar, pues, que la evolución del clima pueda determinar, al menos en parte, qué características, qué aspecto, qué peculiaridades se manifiesten en las formas de vida del futuro. ¿Es posible una nueva era de los dinosaurios? ¿Se prolongará el triunfo de los mamíferos? ¿Cómo evolucionará la fisonomía del ser humano mismo? El cambio climático puede implicar, pues, cambios evolutivos, y solo poco a poco lo estamos comprendiendo. Qué grado de responsabilidad tendremos en la evolución de la vida es otra pregunta que, por ahora, queda abierta. Desde el optimismo, esperemos que aún haya deseos y capacidad para comprometerse con la Tierra.

Saludos de madrugada.

domingo, 21 de agosto de 2011

Las eras arcaica y primaria

Muchas veces, cuando se remonta la vista a eras pasadas, pensamos en el tiempo de los dinosaurios, o acaso en los recientes dos millones de años de existencia de la especie humana. La era de los dinosaurios es la secundaria. La especie humana emergió en el cuaternario. El terciario es un tiempo más ignorado, y más si cabe las eras arcaica y primaria, perdidas en la noche de los tiempos, hace miles de millones de años. Son tiempos de criaturas desconocidas, extrañas, precursoras, en las que la Tierra misma y el clima se conformaban aún, y a las que se dedican pocos documentales, series o películas, por no decir casi ninguno. Pero son las eras en que surgió la vida, en que pasó de una única célula a especies pluricelulares que llenaron los océanos primigenios y saltaron después a tierra firme. Y allí, prosiguió la evolución...


En las eras arcaica y primaria los océanos fueron los principales protagonistas de la vida, hasta que muy lentamente la atmósfera reunió las cualidades para la vida fuera de los mismos. Los cefalópodos y los artrópodos fueron los autenténticos dominadores de aquel tiempo, pero en el salto a la superficie terrestre triunfaron finalmente los precursores de los vertebrados, ya que pudieron adaptarse mejor a la vida fuera del agua y a las condiciones de una nueva atmósfera rica en oxígeno.

Os invito a conocer un poco más de estas eras olvidadas, aunque ya os comento que la ciencia aún desconoce bastante sobre ellas. Animáos a imaginarlas un poco, en todo caso.

Cálidos saludos de verano.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Teorías de la evolución

Recientemente, un grupo de investigadores españoles presentó el hallazgo de "Pepito", el nombre "español" del Concavenatur Corcovatus, un dinosaurio carnívoro con joroba y estructuras que parecen ser precursoras de las plumas de las aves. Este dinosario fue encontrado en la provincia de Cuenca. Lo cierto es que esa zona de España, así como Teruel o La Rioja, son bastante relevantes en lo que se refiere a restos de dinosaurios. Criaturas que de un modo u otro fascinan. Puede ser por sus extraordinarias dimensiones, o por el tiempo mismo en que vivieron, pleno de misterios a la vez que de evidencias probadas. ¿Qué pasaría si fuésemos capaces de revivir esos seres, con alguna muestra de ADN, como se plantea en Parque Jurásico? Imaginemos que ello es posible, y que se les confina en una isla. ¿Qué nos depararía la evolución? ¿Se reproduciría la cadena que ya conocemos, o el ambiente u otras circunstancias introducirían cambios en la evolución?

Y ahora imaginemos que en lugar de crear en nuestro tiempo a los dinosarios, somos capaces de viajar al suyo con alguna máquina maravillosa. ¿Qué sucedería si en el viaje de vuelta nos traemos algo de allí, un insecto, o un dinosario? ¿Habría cambios en nuestro tiempo? ¿Una nueva evolución a partir de dichas especies? ¿O acaso alteraríamos el tiempo provocando imprevisibles evoluciones de las especies, incluida la nuestra? Películas como "El sonido del trueno" ya plantean estas preguntas, con algunas posibles respuestas. Es fantasia, naturalmente. Yo ahora las dejo a la imaginación.

Saludos.