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sábado, 1 de marzo de 2014

Drones

Últimamente se habla mucho de ellos. Son los drones, vehículos aéreos no tripulados controlados de forma remota o autónomos. Hace tiempo que se vienen utilizando, más bien en ámbitos militares; pero ahora hay más empresas que los desarrollan y comercializan, a la vez que aumentan las aplicaciones militares y sobre todo civiles para las que pueden emplearse. Estas aplicaciones resultan de lo más variopintas: tareas de vigilancia o seguridad, localización y rescate, envío de material, fotografía de regiones o zonas, exploración, lucha contra incendios, etc.

Originalmente estos drones eran vehículos controlados de forma remota. Cada vez más se tiende a un funcionamiento autónomo, lo cual incrementa sus posibilidades de uso. Crece el uso civil, y en el ámbito científico también pueden jugar un papel muy importante. Dando un paso más allá, imaginemos por un momento cómo se les podría emplear en un futuro, tal vez no tan lejano, en la exploración del espacio. Imaginemos alguno de estos "extraños" artefactos sobrevolando la superficie de un planeta o de alguna luna en busca de indicios de vida, fotografiando el terreno o reconociéndolo para valorar una posible base o asentamiento.

La NASA ya ha probado los drones para la exploración de volcanes. Son entornos demasiado peligrosos para aviones tripulados. Y esa es la idea que subyace en la exploración del espacio. Veremos lo que va deparando el futuro.

Saludos nocturnos.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Los cinturones de Van Allen

El Sol es un astro benefactor, pero también pueden ser letal. Su potencial poder destructivo es casi inimaginable; pero convivimos con él, al menos por ahora y hasta dentro de unos 5000 millones de años, de una manera razonablemente armoniosa. Podríamos decir que este amable equilibrio se lo debemos al campo magnético de la Tierra, el cual, a modo de escudo, desvía e impide que las partículas altamente energéticas procedentes del Sol (el viento solar) atraviesen la atmósfera de nuestro planeta, lleguen a la superficie y tengan consecuencias fatales para la vida a corto y medio plazo. 

Se conoce como magnetosfera la región alrededor del planeta donde las partículas cósmicas quedan concentradas y son desviadas. En ella destacan los cinturones de Van Allen como zonas en forma de anillo toroidal en las que se da circulación de protones y electrones, en grandes cantidades, entre los polos terrestres. Esas partículas quedan detenidas en los cinturones, y en los polos, al llegar a la alta atmósfera, generarán el fenómeno de las auroras, boreales o australes. Pero no hay peligro. La vida queda salvaguardada, gracias al movimiento de rotación de la Tierra, que genera el campo magnético.

No solo nuestro planeta posee magnetosfera. Todos los planetas con campo magnético la tienen: Mercurio, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno. Incluso algunos satélites. En Marte, una de las hipótesis para explicar la ausencia de vida es que en un momento dado de su historia se detuvo el núcleo. Así, el campo magnético se haría tan débil como es actualmente, y al no poder retener las poderosas radiaciones solares y cósmicas, la vida se vio, probablemente, abocada a su fin, y cambió la fisonomía del que, aun así, es candidato para albergarla.

Un saludo.

miércoles, 3 de julio de 2013

Ciclos solares

El Sol es una estrella estable que quemará su combustible, se cree, hasta dentro de unos 5000 millones de años. La emisión de esta ingente energía está sometida a variaciones y ciclos que se denominan ciclos solares. Se trata de períodos de unos 11 años en los que varía la cantidad de manchas y protuberancias (erupciones) solares. Realmente el ciclo solar completo es de 22 años, pues cada 11 se invierte la polaridad del campo magnético de la estrella.

La serie de ciclos solares comenzó a registrarse en 1755, y actualmente nos encontramos en el ciclo 24. Hay mucha controversia sobre su intensidad,  y lo cierto es que han sido ya bastantes las grandes erupciones que han puesto en jaque a los satélites y sistemas de comunicaciones desde que comenzara, allá por 2008. Este es el principal ámbito para el que interesa conocer todo lo posible este fenómeno. Hasta el momento los mecanismos que rigen los ciclos solares presentan bastantes sombras (y no es un juego de palabras). Además de los posibles efectos en tecnología o comunicaciones, se cree que, de algún modo, los ciclos solares pueden estar asociados con el clima en la Tierra, si bien el mecanismo no está claro. Algunos ciclos solares de mayor duración parecen influir más significativamente, como lo que sucedió de 1645 a 1715, una época en que los inviernos fueron especialmente crudos y así quedó registrado, coincidiendo con la práctica desaparición de las manchas solares (mínimo de Maunder).

Tenemos aquí un ejemplo de las muchas incógnitas que persisten sobre el universo, en muchos frentes, y por eso la investigación sigue viva.

Un saludo.

sábado, 13 de abril de 2013

Viaje más allá del sistema solar

Quizás el más grande viaje que ha concebido la humanidad, y desde luego uno de los más grandes, es el que protagonizan las dos sondas Voyager desde 1977. La Voyager 1 lleva ventaja, y así será hasta que ambas agoten sus respectivos combustibles, pero lo cierto es que ambos viajes son memorables. Voyager 1 es el objeto construido por el ser humano que más lejos de la Tierra está llegando, y semanas atrás hubo cierta controversia sobre si habría salido de la heliopausa, la región que se considera frontera del sistema solar. Es esta una región donde se entiende que el viento solar se une al medio interestelar y a los vientos de otras estrellas, perdiendo poco a poco su preponderancia. Parece que no ha sido así, que aún prosigue en la heliopausa, pero tarde o temprano saldrá, y entonces se adentrará en el espacio interestelar, más allá del sistema solar. ¿Qué hallará? ¿Qué datos e informaciones proporcionará? La imaginación admite muchos escenarios. Por primera vez en nuestra historia "veremos" qué hay más allá de la vecindad.

La sonda Voyager 1 alcanzó la heliopausa en 2004, y Voyager 2 llegó en 2007. Si bien esta segunda fue lanzada algo antes, será la Voyager 1, si todo transcurre como se espera, el primer objeto lanzado desde la Tierra en superar los límites del sistema solar. Se confía en que sus generadores de radioisótopos les proporcionen energía hasta al menos 2025, tal vez incluso hasta 2030. Más, mucho más seguramente, es lo que queda para que viajes semejantes los aborde el propio ser humano y no sus construcciones, pero ello no impide el reconocimiento para esta gran misión Voyager, que tanta información ha brindado sobre el sistema solar y puede brindarnos aún sobre la galaxia que lo contiene.

Dejo unos enlaces de interés:

http://www.abc.es/20110616/ciencia/abci-nave-voyager-punto-entrar-201106160915.html
http://www.abc.es/20120618/ciencia/abci-voyager-cruza-otro-lado-201206181116.html

Un saludo.

domingo, 24 de febrero de 2013

Meteoritos y probabilidades cósmicas

El pasado viernes día 15 de este mes de febrero un meteorito, 2012 DA14, pasó a unos 27000 km de la Tierra, y otro llegó a impactar en Rusia, en la ciudad de Cheliábinsk, con cientos de heridos como consecuencia más grave. En un mismo día la casualidad cósmica dio lugar a estos dos hechos, no relacionados, al parecer. Es verdad que la Tierra recibe con cierta frecuencia el impacto de pequeños trozos de meteorito que logran superar la atmósfera, y son más los cuerpos que la bombardean desde diversas regiones del Sistema Solar. No obstante, el citado día debe remarcarse como fuera de lo común, y nos hace preguntarnos: ¿qué posibilidades existen de que un meteorito de dimensiones grandes llegue a la superficie terrestre? Muy pequeñas, por suerte, pero no nulas, y conviene estar alertas. De hecho hay personas que han convertido esta vigilancia en una afición, o si cabe algo más, en colaboración con astrónomos y centros de astronomía. Un objeto no especialmente grande ya puede dar lugar a graves consecuencias, como pudimos comprobar en los Urales el citado día 15, así que no imaginemos lo que pueden crear otros mayores.

A raíz de los últimos acontecimientos, ha reaparecido con fuerza el nombre del asteroide Apophis. Al parecer, tampoco impactará, en 2029 ni 2036. Eso sí, se estima que en la primera de esas fechas se acercará mucho, a poco más de 31000 km. ¿Estaremos por entonces más preparados para destruir o desviar un objeto de tales dimensiones? Tal vez no en ese caso, pero sí en otros. Se cree que en la historia de la Tierra el impacto de meteoritos ha provocado extinciones masivas, y estamos avisados. Es una probabilidad muy baja, y podemos vivir tranquilos, pero no conviene ignorar una amenza real de un universo hostil.

Un saludo.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Agua en Mercurio

Mercurio es un lugar inhóspito, sin duda. Como planeta más cercano al Sol, las temperaturas en su ecuador llegan hasta los 450 ºC o más. Sin embargo, como consecuencia de la pequeñísima inclinación de su eje de rotación (menos de 1 grado), hay regiones en las zonas polares que no reciben la luz solar nunca, y allí las temperaturas serían de unos heladores -185 ºC. En estas regiones, en concreto en cráteres del polo norte, es donde existe, al parecer, hielo de agua, según anunció la NASA en fechas recientes de este 2012 que se acaba.

Un anuncio sorprendente y a la vez esperado por la comunidad científica, puesto que en 1991 el radiotelescopio de Arecibo ya detectó manchas polares que reflejaban la luz como lo haría el hielo. Ahora la sonda Messenger confirma que existe hielo de agua en Mercurio, y además en grandes cantidades. Para acrecentar la importancia de este hallazgo, resulta que ese hielo existe en zonas profundas de los cráteres, pero también cerca de la superficie, donde se mantiene estable gracias a lo que parece ser una materia de origen orgánico. Este material provendría de asteroides, a través de los múltiples impactos que por eones ha sufrido la superficie del planeta, y es un misterio mayor si cabe. ¿Podría combinarse con el hielo, o incluso con agua en estado líquido? Un planeta en apariencia yermo reclama mayor atención. La vida podría abrirse camino donde menos imaginemos.

Dejo un enlace claro y conciso:

http://www.abc.es/ciencia/20121129/abci-agua-mercurio-nasa-201211292026.html

Feliz año 2013.

viernes, 19 de octubre de 2012

Nebulosas

En la contemplación del universo, si dispusiéramos de unos buenos telescopios, o, incluso, en algún caso, sin ellos, tal vez aparecieran como los más hermosos objetos las nebulosas, concentraciones de gas y polvo donde acontece el nacimiento de las estrellas, o restos de estrellas extintas o en proceso de extinción. Aparecerían ante nuestros ojos de los más diversos colores y formas, y sus propios nombres son una evocación para la imaginación: la Cola de Caballo en Orión, Saco de Carbón en la Cruz del Sur, la del Águila en la constelación de la Serpiente, Trífida y de la Laguna en Sagitario, la del Anillo en Lira, Hélice y Cangrejo en Acuario. La nebulosa M42 o de Orión es la más cercana a la Tierra y observable a simple vista. Junto a ella otras como M78 y la nebulosa de la Flama. Todas ellas rivalizan en belleza, aunque cada uno podría tener su favorita por razones diversas. Y son objetos de sumo interés para la astronomía, por su origen y por lo que contienen o pueden contener, desde estrellas enanas blancas o púlsares a posibles planetas gaseosos, como en el caso de la nebulosa de la Flama. 

La composición de estas nubes de gas y polvo en sí misma ya justifica su estudio. Los elementos químicos que conocemos en la Tierra pueden provenir, y de hecho provienen, de las estrellas. ¿Qué aguarda por descubrir tras esos vaporosos tejidos de mil colores y hermosas conformaciones? ¿Algún nuevo elemento, o algo más sorprendente si cabe? La imaginación está abierta al descubrimiento.

Saludos de medianoche lluviosa.

viernes, 31 de agosto de 2012

Mundo helado

Dejando atrás el mes de agosto y sus olas de calor, y ahora que el mundo dirige su mirada al Curiosity en Marte, no está de más recordar otros mundos que, por su particular atractivo, no deben ser ignorados. Uno de ellos es Europa, la luna helada de Júpiter, a la que muchos científicos otorgan altas probabilidades de albergar vida. Se cree que bajo su superficie helada habría un oceáno líquido que bien pudiera ser igual o similar a los de la Tierra hace millones de años. Quién sabe. 

Hay varias misiones teóricas a Europa aguardando en las mentes y los papeles de algunos científicos. Naturalmente, no tripuladas, a través de naves que se abrirían paso hasta el agua líquida y podrían lanzar sondas de exploración. Algo casi increíble, de todos modos. El interés prioritario parece centrarse en Marte, pero para muchos hay lugares en los que la imaginación puede acercarse más a la realidad, y Europa es uno de los principales. 

Saludos de final de agosto.