sábado, 7 de enero de 2012

Radiografía de la Tierra

La visión que tenemos de la Tierra ha cambiado considerablemente a lo largo de los siglos. De plana y centro del universo conocido, pasamos en su momento al mundo esférico que orbitaba en torno al Sol. Más tarde supimos que, de hecho, el sistema solar se mueve conjuntamente en torno al centro de una galaxia, la Vía Láctea. A día de hoy, los satélites nos brindan un profundo conocimiento de nuestro planeta, desde sus posiciones de observación más allá de la atmósfera. La informática, la electrónica, las nuevas tecnologías en general están llevando, casi sin que nos percatemos, a una nueva visión de la Tierra, hasta casi verla por dentro, cual radiografía. El mundo está cableado, redes como Internet conectan ordenadores de múltiples lugares, y podemos atisbar cómo es el interior del planeta, pueden medirse y detectarse seísmos, parametrizamos la meteorología, controlamos y vigilamos el tráfico y la seguridad, utilizamos teléfonos móviles que marcan posiciones, que podrían servir para mucho más de lo que siquiera podemos imaginar. De alguna manera, semejaría un organismo vivo, con sus arterias o sus nervios. ¿Adónde llegará la tecnología para cambiar nuestra visión de la Tierra y nuestras propias vidas?

Feliz año 2012.

martes, 13 de diciembre de 2011

Kepler-22b

En la incesante búsqueda de vida fuera de la Tierra, este es el más reciente candidato. Kepler-22b es un exoplaneta que gira en torno a la estrella tipo G Kepler 22, a 600 años luz de nuestro planeta. Al parecer, su órbita se sitúa en la denominada zona de habitabilidad, y puede reunir, según los datos recogidos, agua y temperatura y atmósfera adecuadas.

Del análisis de los datos, que sitúan la probable temperatura media de la superficie entre 22 y 27 ºC, se desprende que este es, a día de hoy, el mejor candidato para albergar vida, por delante de otros como Gliese 581 g. No obstante, este nuevo planeta parece ser unas dos veces superior en tamaño a la Tierra, y por lo tanto su composición bien pudiera ser distinta, más parecida, por ejemplo, a la de Neptuno. Eso sí, mucho más cálido que este.

Siempre nos movemos en el terreno de las hipótesis. Pero la imaginación puede ir más lejos, y hacerse preguntas. ¿Llegaremos a confirmar la existencia de vida en alguno de estos mundos? Nos acercamos, aunque sea desde nuestros telescopios y centros de investigación. ¿Cómo será? De algún modo, siempre pensamos en formas de vida basadas en el agua y el carbono, en condiciones similares a las que conocemos. Sin embargo, pueden existir otros conceptos de vida, otras bases para la misma, y nos acercamos, reducimos distancias, poco a poco. 

¿Cuál será el siguiente candidato para albergar vida? ¿Superará en opciones a Kepler-22b?

Saludos de madrugada.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Una ventana al universo

Vivimos un tiempo de numerosos problemas en nuestra casa, la Tierra. Agitación política, dificultades económicas, fenómenos naturales de consecuencias devastadoras... Son problemas a resolver, hasta donde sea posible, y la humanidad no parece haber hecho sus deberes, al menos hasta ahora. Pero imaginemos, a modo de respiro, que nuestra casa, la Tierra, poseyera una ventana, y que desde esa ventana pudiera contemplarse el universo, del mismo modo que desde la ventana de una cabaña en un bosque se podrían contemplar montañas, arroyos o frondosos gigantes arbóreos. ¿Qué veríamos? Pensemos: innumerables estrellas, de diversos colores aparentes y brillos, acaso galaxias, nebulosas, o algún planeta con sus satélites, o en solitario. Es un lienzo que puede soñarse o imaginarse, al que nos acercan un poco los modernos telescopios, que nos han aportado visiones novedosas y prácticamente increíbles, de lo más cercano a nosotros, y de lo más lejano, los confines del cosmos, con sus quásares y sus radiaciones gamma. Son dos panoramas distintos, pero compatibles. Porque compatible es tratar de comprender los misterios del universo, las razones físicas que lo gobiernan, y los retos y necesidades que plantea nuestro planeta, también para comprenderlo mejor, para respetarlo más que hasta ahora, y así lograr una mejor vida para todos sus habitantes, que son también habitantes del cosmos.


Saludos.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Las otras estrellas

Quien más, quien menos, todos conocemos unas cuantas estrellas del mundo del celuloide, actores y actrices que brillan con luz propia, por su talento o su rutilante belleza, en ocasiones cautivadora. Con frecuencia se publican listas de "las más...", o, en su caso, "los más...". Sin ánimo de hacer aquí una lista exhaustiva, es el momento de fijarse, aunque sea imaginariamente, en el firmamento, y recordar que ahí, en la inmensidad del universo, brillan otras estrellas, poderosas, misteriosas, lejanas. Apenas un puñado de ellas llega a nuestros ojos, acaso unos miles gracias a los potentes telescopios de los distintos observatorios astronómicos. Pero hay millones y millones en el universo, y muchas se escapan a nuestro entendimiento.


Los nombres de algunas de ellas son evocadores. El Sol es la estrella primigenia, la más cercana y potente. Aparte de él, las más brillantes para nosotros son, en este orden, Sirio, Canope, Rigil Kentarus (alfa de Centauro), Arturo, Vega, Capela, Rigel, Procyon, Archenar, Betelgeuse, Agena, Altair, Aldebarán, Acrux, Espiga, Antares, Pólux, Fomalhaut, Deneb, Mimosa. Una lista de honor, sin duda.

Alfa de Centauro es la estrella más próxima a la Tierra, después del Sol, a unos 4,35 años luz. En realidad, es un grupo de tres estrellas, una de las cuales, Próxima Centauro, es propiamente la más cercana... Pero esta sería otra lista, la de distancias a la Tierra... y por ahora nos ocuparemos del rutilante brillo de estas perlas del universo, tan intenso como el que en ocasiones nos bridan las bellas estrellas de nuestro pequeño mundo.

Un saludo.

domingo, 23 de octubre de 2011

Coches y energías

En ocasiones me pregunto cuándo va a cambiar de manera irreversible el modelo energético aplicado a los coches. A veces extiendo la pregunta a todo vehículo propulsado por combustible, y al mundo global, en todos sus aspectos. Lo cierto es que vemos algunos cambios, y parece que dicho modelo puede cambiar. Pero los pasos son lentos. Puede ser una investigación costosa, es posible; y también pueden existir resistencias al cambio por parte de quienes se encuentran bien acomodados en el modelo actual, basado en los combustibles fósiles ante todo.

Ya hay coches híbridos de gasolina y eléctricos y coches puramente eléctricos (algunos aún en fase de fabricación), y múltiples prototipos que se basan en las energías renovables, como la eólica o la solar, los cuales suelen ser más bien maquetas de proyectos de investigación académica que realidades consolidables, me temo. Quizás una de las mejores alternativas, a mi juicio, son las pilas de combustible, dispositivos electroquímicos similares a baterías que pueden generar energía a través de la combinación de oxígeno e hidrogéno puro, y con vapor de agua como el único, en principio, residuo.

Se trataría de una alternativa limpia, cuyo coste poco a poco se reduce, así como sus inconvenientes, como la especificidad de los catalizadores de la reacción. Es un modelo, puede decirse, de hidrógeno, frente al de electricidad, propio del coche eléctrico. Parece que este se impone, pues parece resultar algo más económico y más susceptible de implantarse en vehículos de dimensiones reducidas (turismos). Pero continúan ambos, y con el tiempo veremos si se impone uno o conviven ambos, inclusive junto a alternativas diversas.

¿Qué os parece? ¿A cuál veis más opciones? Cualquiera puede ser bueno, solventando los respectivos inconvenientes. Lo importante es dejar atrás lo antes posible los combustibles fósiles. De paso, podemos tener en nuestras manos el agresivo modelo actual de coche, que arroja muchas sombras, conocidas por todos.

Saludos.

domingo, 16 de octubre de 2011

Sequía

Es bastante posible que hayamos entrado en España en un nuevo período de sequía. El tiempo lo dirá, pero ya casi ha transcurrido un mes de otoño y las precipitaciones apenas llegan (y eso, donde lo hacen, en Valladolid nada). Ya el verano fue muy seco, y el panorama no es halagüeño. Los embalses se secan y llegan a porcentajes de capacidad de un 33% en la cuenca del Duero, y menos aún en Galicia. De hecho, en Galicia se plantean restricciones al consumo a corto plazo. 

La España húmeda ya no es tan húmeda. En Orense se alcanzan todos los años temperaturas máximas nacionales por estas fechas. ¿Casualidad o no? Yo confío en que sea un período puntual, y no algo relacionado con el cambio climático. El tiempo lo irá diciendo, en efecto. Quizás también el tiempo, por desgracia, nos haga comprender qué importante es el líquido elemento, el agua. Que se lo digan a determinados países y poblaciones que viven en sequía perpetua. Tratemos de ser optimistas, pero cuidemos siempre el único planeta que tenemos.

Saludos otoñales.


sábado, 17 de septiembre de 2011

Viaje al centro de la Tierra

Es el nombre de una de las novelas más famosas de Julio Verne; y, tal vez, el de uno de sus mayores sueños, aún no hecho realidad. En efecto, ¿será posible llegar algún día al centro de la Tierra? 

Lo cierto es que a día de hoy apenas nos hemos adentrado unos kilómetros en la corteza terrestre. Un gran logro ya, podría decirse en realidad, si tenemos en cuenta que el interior de la Tierra es uno de los medios más hostiles que podemos concebir. Muchas veces se piensa en el espacio exterior, en un universo de dimensiones inconcebibles, frío y oscuro, como el medio hostil por excelencia. Pero, en realidad, las condiciones de calor y presión que se manifiestan a solo unos kilómetros bajo nuestros pies generan unas dificultades conceptuales muy grandes para acometer un posible viaje al centro de la Tierra, superiores a las que nos ofrece el cosmos.

Seguramente la idea planteada por Julio Verne en su novela sea utópica. Tal vez no esperen océanos en cuevas de dimensiones colosales, ni bosques de inmensos hongos o criaturas antediluvianas. Sin embargo, la idea llama la atención de grupos de científicos, y se está estudiando. Se imaginan máquinas, naves, etc., que puedan abrirse camino por la corteza y el manto terrestres, hasta llegar al núcleo. Se piensa que el diamante, el material natural más duro que se conoce, podría ser apto para revestir esas naves, y resistir. Pero hay mucho, muchísimo camino por recorrer. Hemos avanzado ya mucho por el espacio exterior, y casi nada por el interior de nuestro planeta. Por ahora nos quedan teorías, cálculos, sueños, y alguna que otra película.

¿Creéis que será posible llegar algún día al centro de la Tierra? Por si no fuera así a corto plazo, siempre recomendaré la lectura de "Viaje al centro de la Tierra".


Un saludo.